Diario Médico ha publicado este mes una entrevista con el Dr. George Hruza, dermatólogo americano experto en cirugía de Mohs, abordaje quirúrgico en lesiones de la piel malignas que no son melanoma, incluyendo casos de carcinoma basocelular.

Según las Actas Dermo-Sifiliográficas de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), la cirugía de Mohs es eficaz, por ejemplo, en el tratamiento del carcinoma basocelular de alto riesgo. Consiste en una técnica quirúrgica especializada en la que se extirpan de forma progresiva las capas del tejido afectado y se va evaluando con microscopía inmediata si hay restos de células cancerosas.

El carcinoma basocelular representa el 80% del cáncer cutáneo no melanoma, con una incidencia muy alta en Europa y EEUU. Se suele presentar en una edad por encima de los 50 años y tiene como factor de riesgo principal la exposición intensa a la radiación solar, con antecedentes de quemaduras en la infancia y adolescencia. También puede afectar a personas inmunodeprimidas, sobre todo en pacientes trasplantados y enfermedad hematológica.

Se localiza principalmente en la cabeza. La mayoría de los carcinomas basocelulares pueden manejarse con cirugía o con terapias no invasivas. Pero en algunos casos complejos, que engloban el carcinoma basocelular localmente avanzado y el metastásico, representan un reto terapéutico.

Impacto estético y emocional

El carcinoma basocelular localmente avanzado es un tumor invasivo que causa lesiones con posibles repercusiones estéticas, funcionales y emocionales. Se forman tumores, por ejemplo, en la nariz, las orejas y las mejillas, causando una alteración importante en la estética y la calidad de vida de quienes los padecen, y es habitual que estos pacientes tiendan a recluirse o experimenten rechazo social.

Hasta la aparición de las actuales terapias dirigidas, el tratamiento consistía en la aplicación casi siempre combinada de cirugía y radioterapia. En ocasiones, estos tratamientos podían no ser suficientes y adecuados para la erradicación completa del tumor o estar contraindicados. Es una patología generalmente no mortal, pero de gravedad y que tiene pocas alternativas.

La creciente comprensión de las vías moleculares involucradas en este tipo de tumores ha llevado a la existencia de varios fármacos sistémicos para el tratamiento de determinados carcinomas basocelulares, inhibidores de la vía Hedgehog (vía de señalización entre la membrana y el núcleo celular) de tal manera que se inhibe la producción de sustancias que llevan al crecimiento de este tipo de tumor.