La tecnología y la digitalización pueden mejorar el funcionamiento de las organizaciones sanitarias y ayudar en su transformación. El Club Excelencia en Gestión ha llevado a cabo una sesión del Foro de Excelencia en Sanidad sobre la digitalización, para conocer ejemplos de transformación y digitalización sanitaria.

Según se ha destacado, se están estableciendo claves esenciales para potenciar la transformación en el sector de la salud.

Protagonismo del paciente y del sanitario

Dar al paciente el protagonismo que merece y mejorar la calidad de su atención asistencial mediante el uso de internet y de dispositivos conectados, lo que puede permitir que el paciente esté cada vez más informado y sea capaz de participar de una forma activa en los procesos que afectan a su salud.

La participación activa del paciente y la digitalización pueden eliminar procesos y los profesionales de la salud puedan ganar tiempo, mejorando así el acceso a determinados servicios, aumentando la comodidad para el paciente, evitándose visitas innecesarias y reduciéndose tiempos de espera.

Hay que atender también las necesidades del profesional sanitario, dando la posibilidad de trabajar en red para poder consultar con otros especialistas y ofrecer diagnósticos más acertados. Se propicia así una labor multidisciplinar que beneficia a los pacientes, aportando un cuidado más ágil y personalizado.

Invertir en tecnología e innovación. Hay que diseñar estrategias de innovación a largo plazo que apuesten por la introducción de tecnologías que faciliten los procesos o, incluso, por el desarrollo de plataformas que no sean ajenas al proceso asistencial y que cuenten con la experiencia de los profesionales sanitarios.

Tener siempre presente la seguridad de los datos. A la hora de diseñar herramientas de almacenamiento de datos de salud, tremendamente sensibles, es importante no perder de vista las normativas de protección de datos e invertir también en una estricta seguridad.

El Club Excelencia en Gestión impulsa el modelo EFQM, modelo de excelencia para organizaciones tanto sanitarias como no sanitarias. Lo creó en 1988 la European Foundation for Quality Management, una organización sin ánimo de lucro con la misión de desarrollar un modelo de excelencia europeo.