Los tiempos que vivimos han demostrado que innovación y salud pueden ser primos hermanos. Por ejemplo, en la cadena de valor añadido de la alimentación, fundamental para el ser humano y para su bienestar.

Alimentarnos y estar sanos son las principales necesidades que tenemos y la incorporación de aportaciones que redunden en la mejora de nuestra calidad de vida y de nuestro estado de salud es esencial. El aceite de oliva es uno de los principales alimentos de una dieta sana. Aunque no parece que tenga mucho que ver con la innovación, sí que puede tenerlo, y un buen ejemplo es el aceite virgen ecológico enriquecido con Omega 3 y vitaminas, en gamas de aceites funcionales suplementados que incrementan la calidad nutricional y la salubridad.

SEEN

Según la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), en España más del 80% de las personas mayores de 65 años y un 40% de las menores de 65 años tienen concentraciones bajas de vitamina D3, que nuestra piel sintetiza al exponerse a la luz solar o que se adquiere a partir de una suplementación. Nuestro organismo la necesita para apoyar al sistema inmunitario, para ayudar al proceso de división celular y para tener huesos, músculos y nervios sanos.

Algunos estudios clínicos ya han observado una asociación entre un déficit de vitamina D y una mayor severidad de COVID-19. En la situación actual, es fundamental contar con un sistema inmunológico fuerte que nos ayude a combatir infecciones.

Ciencias de la Alimentación

Según el profesor Guillermo Reglero, Director del Departamento de Ciencias de la Alimentación de la Universidad Autónoma de Madrid, “hay sólidas evidencias científicas en cuanto a que los ácidos grasos Omega 3 desempeñan un papel fundamental en el desarrollo y función cerebrales de los niños, especialmente en el aprendizaje y la memoria. Algunos estudios señalan también un beneficio en la suplementación con Omega 3 para niños con Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad, pudiendo mejorar su capacidad de concentración y estudio”.

“En la bibliografía científica se encuentran publicados ensayos clínicos que muestran que los ácidos grasos Omega 3 de cadena larga reducen la inflamación sistémica, lo cual hace pensar que pueden tener un efecto positivo en la prevención y tratamiento de las enfermedades crónicas asociadas a la inflamación”, indica el profesor Guillermo Reglero.

Como señalan responsables de la aceitera jienense Castillo de Canena, que ha establecido una línea productora y comercial que aúna innovación y salud, “los aceites de oliva virgen extra ya son en sí mismos fuente natural de antioxidantes, carotenos y vitamina E. Pero la gama Salute Per Oleum desarrollada por la aceitera combina gastronomía con salud, innovando e investigando para dar respuesta a las necesidades de sana alimentación de los consumidores”. En estos aceites enriquecidos, “con el equivalente a una cucharada al día en pan, ensaladas, verduras o platos elaborados se consigue la dosis diaria de vitamina D3 necesaria en el organismo” -indican.