Las enfermedades cardiovasculares causan el 45% de las muertes que se registran en Europa y suponen un coste sanitario de 210.000 millones de euros, según los datos de la European Heart Network. El proyecto Cardiopatch, cofinanciado por la Unión Europea, busca nuevas vías para el tratamiento del infarto de miocardio.

Liderado por la Clínica Universidad Navarra (CUN), el proyecto cuenta con la participación de entidades especializadas en cardiología, terapia celular, nanotecnología, impresión en 3D, bioingeniería y transferencia tecnológica procedentes de España, Francia y Portugal. Se prolongará hasta abril de 2023 y se centra en el desarrollo de un parche “inteligente” con capacidad de regenerar los tejidos dañados por un infarto.

Los socios del proyecto trabajarán partiendo de un parche de fibras de colágeno impregnado de células madre mesenquimales procedentes de la grasa.  Un equipo de especialistas optimizará el beneficio terapéutico de ese parche mediante técnicas de modificación genética y reprogramación celular.

Células madre

“Para el diseño de la nueva solución vamos a modificar genéticamente las células madre mesenquimales procedentes del tejido adiposo con micro-ARNs y vectores virales que induzcan la expresión de proteínas pro-angiogénicas y cardioprotectoras. Esto estimulará la formación de nuevos vasos sanguíneos en la zona dañada del corazón y favorecerá su reparación”, ha explicado el director del Área de Terapia Celular de la Clínica Universidad de Navarra y responsable científico del proyecto, Felipe Prósper.

Asimismo, se potenciará la capacidad regenerativa de la membrana de colágeno del parche introduciéndole cardiomiocitos, que son las células que forman el músculo cardíaco. “Estas células serán generadas mediante técnicas de reprogramación celular derivadas de (…) células madre creadas artificialmente”, ha agregado.

Además de la validación terapéutica de este nuevo parche, el proyecto contempla desarrollar un dispositivo 3D que facilite la implantación del parche en el paciente de forma menos invasiva que las terapias actuales. Otro de los objetivos de Cardiopatch es la creación de una red de excelencia que impulse la I+D+i del sector biomédico en sudoeste de Europa.

Cardiopatch cuenta con la participación de CUN, el Cima Universidad de Navarra (a través de la Fundación para la Investigación Médica Aplicada), la fundación Institut de Recerca de l’Hospital de la Santa Creu i Sant Pau, el centro tecnológico LEARTIKER, la agencia de comunicación GUK, el Centre Hospitalier Universitaire de Toulouse, la Université de Montpellier (UM) – Institut des biomolécules Max Mousseron (IBMM), la empresa GenIbet Biopharmaceuticals y el Instituto de Biologia Experimental e Tecnológica. También tiene el apoyo en calidad de socios asociados de Viscofan, Sodena, la Eurorregión Nouvelle-Aquitaine, Euskadi y Navarra.