En una reciente reunión para dar a conocer las enfermedades de la sangre, se ha dado a conocer que a finales de noviembre había en España más de 418.000 donantes de médula ósea.

El presidente de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH) ha declarado que “durante más de 50 años, los hematólogos hemos utilizado células para curar enfermedades. A día de hoy, el uso de células modificadas genéticamente representa un nuevo paso adelante en el desarrollo de la terapia celular. Tal es el caso de la revolucionaria inmunoterapia CAR-T, que ha logrado tasas de supervivencia nunca vistas en algunos casos de leucemia y de linfoma”.

La terapia de células CAR-T (Chimeric Antigen Receptor T-Cell o receptor de antígeno quimérico de células T) consiste en extraer linfocitos T del paciente (células del sistema inmunitario) mediante aféresis, una técnica que permite la separación de los componentes de la sangre y la obtención de una determinada cantidad de linfocitos. Estos son modificados posteriormente para que reconozcan y ataquen las células tumorales, y se vuelven a transferir al cuerpo del paciente para que, tras ser reprogramados, puedan reconocer, atacar y destruir las células cancerosas.

La hematología abarca todos los aspectos relacionados con la fisiología de la sangre y los órganos hematopoyéticos (los involucrados en la proliferación, maduración y destrucción de células sanguíneas), el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades de la sangre, el estudio del sistema de hemostasia (mecanismos para detener los procesos hemorrágicos) y coagulación, y los aspectos relacionados con la medicina transfusional, incluyendo el trasplante de progenitores hematopoyéticos (conocido genéricamente como trasplante de médula ósea).